El día 29 de Diciembre comenzamos la campaña antártica dirigiéndonos hacia nuestro punto de embarque, Ushuaia, la población más al Sur de Argentina, en Tierra del Fuego. Esta campaña comienza con el traslados de dos de los tres investigadores del equipo de la Universidad de Alcalá: Juanjo Blanco y Miguel Ángel de Pablo. Esperamos que nuestro colega William Cabos se una a la campaña algunos días más tarde, y eso si no hay más imprevistos en los planes de la campaña, éste año comenzamos con grandes variaciones, ya que la misma tarde del día 24 de diciembre nos comunicaron que el barco en el que íbamos a desplazarnos hacia nuestro primer punto de trabajo, el BIO “Las Palmas”, ha sufrido una avería. Así que en el momento de iniciar la campaña, desconocemos cuál será la fecha real en la que podamos llegar a la Base Juan Carlos I, en la isla Livingston, para comenzar nuestras labores de mantenimiento de los distintos experimentos.
(1.01) Listos adentrarnos en el glaciar Marcial, en Ushuaia, parte del equipo de la Universidad de Alcalá junto con nuestros colegas de la Universidad de Lisboa. De derecha a izquierda Alice, Mario, Juanjo y Miguel Ángel.
El día 30 de Diciembre llegamos finalmente a Ushuaia tras un largo viaje vía Buenos Aires y El Calafate. Descubrimos una bonita ciudad ubicada a la orilla del mar, en el Canal del Beagle, y al pie de las últimas estribaciones de la cordillera andina. El día 31 nos confirman que tras varias modificaciones en los planes, al final todos los científicos que íbamos a cruzar “El Drake” camino a la Antártida, y los que viajaban en avión desde Punta Arenas, Chile, realizaremos finalmente nuestro viaje en el BIO de la Armada Española “Hespérides”. Pero en vez de embarcar el día 1 de Enero como estaba previsto inicialmente, lo haremos el día 4 de Enero tras un corto viaje por mar hasta Puerto William, donde nos espera el “Hespérides”. Sin embargo, este retraso en el inicio de la campaña podría no ser tan significativo, porque el BIO “Hespérides” podría tardar menos en llegar a la las Shetland del Sur si no se encuentra muy mala mar en su travesía hacia la “Terra Incógnita Australis”.
Por las fechas en las que hemos tenido que viajar, hemos tenido que celebrar la Nochevieja y el año nuevo lejos de casa. Recordando a nuestra familia y amigos lo hemos celebrado el nuevo año doblemente: primero por hablando por teléfono a nuestras familias a las doce de la noche, hora española, y más tarde junto a nuestros colegas Mario y Alice a la hora local.
Esta pequeña demora en nuestro viaje hacia la Antártida nos ha dejado“varados” en Ushuaia. Pero como nos hemos unido a nuestros colegas portugueses Mario Nunes y Alice Ribeiro, de la Universidad de Lisboa, con quienes compartimos proyecto de investigación y experimentos en la Antártida, estamos aprovechando a ponernos en forma. Estos días de espera los estamos dedicando a visitar distintos puntos del entorno donde estamos desentumeciendo los músculos después de tan largos meses de trabajo en el despacho de la universidad. El glaciar Marcialy el Parque Nacional de Tierra del Fuego nos están sirviendo para comenzar a ejercitarnos en las caminatas, el ascenso de montañas y el trabajo en el glaciar. Aunque las temperaturas no son tan frías en Ushuaia como las que nos encontraremos en la Isla Livingston, el ejercicio nos servirá para irnos entrenado en el trabajo de campo que tendremos que hacer durante esta campaña. Pero no todo es paseos por el campo, y aprovechamos para pensar en cómo afrontar los trabajos que tendremos que hacer durante la campaña para sacar adelante todos los experimentos a pesar de esta pequeña demora inicial. Y nada mejor que saboreando una cerveza local o en alguno de los locales de la calle, hoy llena de los turistas que aquí se embarcan rumbo a la Antártida.
(1.02) Tras algunas horas caminando por el glaciar Marial y los canchales y morrenas que lo caracterizan, regresamos a Ushuaia de nuestra primera sesión de entrenamiento
El traslado de nuestros amigos previsto para el pasado día 4 de febrero se adelantó un día a la fecha prevista. Lo hicieron a bordo del Las Palmas, para posteriormente esperar al vuelo que les traería de vuelta a casa el día 7 de febrero. El equipo realizó sus últimas maniobras en tierras antárticas durante el último fin de semana de enero y se llevaron a cabo también las preparaciones para dejar el laboratorio preparado para afrontar las duras condiciones invernales y listo para la toma de datos sobre la evolución térmica del suelo helado objeto del estudio.
También hubo tiempo para el ocio y la diversión en los últimos días de nuestros amigos en tierras heladas. En concreto, en la tarde del sábado 31 de enero, el equipo disfrutó de una fiesta que constó de una comida especial que vino seguida de diversos juegos como las carreras con tuercas y de sacos, el tira-soga o el lanzamiento de la barra aragonesa. El motivo fue la festividad de San Juan Bosco, patrón de los especialistas del ejército.
Miguel Ramos lanza la barra aragonesa en la primera foto. En la segunda, los componentes de las bases argentina y española rivalizan amistosamente en el tira-soga.
El sábado noche trajo consigo y la música y el buen ambiente, lo que animó a los componentes de las bases argentina y española y les permitió relajarse y cargar pilas para afrontar los últimos días en los cuales el equipo se dedicó principalmente a la recogida del material.
El día 2 de febrero concluyó con la visita de despedida a la base argentina, donde nuestros compañeros expusieron los trabajos científicos realizados durante la campaña en colaboración con los investigadores argentinos y portugueses. Llegó la última hora del día y con ella la cena y una amena sobremesa.
A la mañana del día siguiente el buque Las Palmas recogía a nuestros amigos satisfechos y alegres por el muy buen y fructífero trabajo durante la campaña de este año, pero a su vez nostálgicos por los buenos momentos vividos, las irrepetibles circunstancias a las que se han tenido que sobreponer y sobre todo por las buenas amistades hechas.
Una última visita a la base rusa "Bellihausen" precedió al vuelo de vuelta a casa de nuestros amigos investigadores que se han ganado un largo y merecido descanso después de la labor realizada durante esta campaña 2008-2009.
Por último, dar las gracias a toda la gente que hizo posible esta campaña Permamodel 2008-2009 y a todos los que habéis seguido y compartido con nosotros las hazañas de nuestro equipo en el polo sur.
En los últimos momentos de la campaña nuestro equipo ha conseguido, a pesar de todos los contratiempos acontecidos, estar sobre programa. Tenemos ya unos 10 m de testigos congelados y otros metros de los sondeos. El fin de semana se presenta entretenido para el equipo con actividades de celebración de San Juan Bosco, patrono de los especialistas del ejército. Miguel Ángel se encuentra ya preparando su visita a Byers. Y otra parte de la dotación prepara ya su regreso para el día 4 de febrero.
Durante los últimos días se ha continuado con la rutina del trabajo científico, progresando en las perforaciones de las que se extraen las muestras de testigos congeladas y así mantenerlas para su traslado a los laboratorios españoles y rusos, con el objetivo de realizar los correspondientes análisis de presencia de microorganismos extremófilos.
Según se han terminado las perforaciones el equipo ha instalado los correspondientes sensores de temperaturas par registrar la evolución térmica del permafrost en las condiciones de este clima polar oceánico.
La base “Gabriel de Castilla” continúa con su ritmo habitual de mantenimiento de los apoyos logísticos que resultan imprescindibles en estas latitudes para poder realizar las labores de investigación. El apoyo prestado por la base y su dotación no se limita a dar alojamiento y manutención, sino que se amplía con la red de comunicaciones que no ha fallado durante toda la estancia de nuestros compañeros y que nos permite contaros todo lo que acontece gracias a los mails enviados desde tan lejanas tierras. Así mismo también ofrece la movilidad necesaria para la realización de las labores de investigación en condiciones muy favorables y competitivas. El transporte por tierra con los “quads” ha sido definitivo para el traslado del material de perforación a la zona de trabajo, los barqueos en zodiac no sólo les han conectado con el buque Las Palmas, el contacto y seguro de salida para nuestro equipo en estas latitudes, sino que permite a diferentes grupos los movimientos en el interior de esta bahía formada a partir de un inmenso cráter volcánico. Cabe destacar también los talleres de los especialistas del ejército, dispuestos a arreglar todo aquello que pudiera dejar de funcionar y que permite trabajar en las estructuras y soportes de los equipos científicos en un ambiente magnífico.
Quad de la BAE
Zodiac de la BAE
Traslado en Zodiac en la BAE
Durante esta última mañana se está remodelando parte de la base con estructuras fabricadas y montadas previamente en España, más concretamente en el cuartel sito situado en las proximidades de Guadalajara, muchos son los compañeros del ejército que trabajan y viven en la ciudad alcarreña, sede de parte de nuestros centros universitarios.
Trabajos de construcción de la BAE Grúa de la BAE
Nueva base
Finalmente, gracias al módulo de laboratorio, podemos clasificar las muestras extraídas, programas los equipos electrónicos y realizar los análisis preliminares de los datos que obtenemos periódicamente, este módulo fue la base original llamada “naranjito” por su color y en recuerdo a la mascota del mundial de fútbol que se celebró en España. Han pasado muchos años desde entonces, desde aquella primera estructura que como techo tenía simplemente una lona hasta la base actual con todos los servicios que presta a los investigadores que trabajan en ella.
Módulo de laboratorio
Por todo ello, desde aquí queremos mostrar nuestro más profundo agradecimiento por parte de nuestros investigadores (Miguel Ramos y M.A. de Pablo) y por la de todos los que hemos podido vivir de cerca esta gran aventura. Agradecer a la base Gabriel de Castilla con su Comandante al frente todo el apoyo que nos han prestado en lo profesional y personal. Como símbolo de la cooperación entre la dotación y los científicos brindamos el pasado 28 de Enero todos juntos en el día del santo patrono de las facultades de ciencias Santo Tomás de Aquino, como dice el comandante jefe de la base “por España y por la Ciencia”. Muchas gracias por todo, el equipo Permamodel.